Academia Europea de Ciencias y Artes
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Investigaciones y Proyectos

La Universidad española y el Proyecto Bolonia

Descripción

El objetivo principal del llamado “Proceso de Bolonia” iniciado en 1999 es la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior coherente, compatible y eficiente, así como más transparente y “entendible”. Así se pretende facilitar la movilidad de estudiantes y de titulados en toda Europa y aumentar la empleabilidad de los titulados en el conjunto del mercado laboral europeo. Del mismo modo, el proceso pretende fomentar el atractivo de las universidades europeas en el resto del mundo.

Se ha acordado que en 2010 los países (46, hasta el momento) que se han adherido a sus principios puedan adecuar la estructura de sus planes de estudio a las directrices comunes en cuanto a niveles: así se establecieron los niveles de grado, master y el doctorado, fijando un intervalo de ECTS (créditos) para cada uno de ellos. Naturalmente, dada la enorme dispersión de titulaciones, se trata de una fecha orientativa a la que es difícil que puedan llegar todos los países.

Para obtener el grado, y los correspondientes títulos de postgrado, será necesario cursar un determinado número de créditos acumulables, los puntos ECTS, cuya forma de obtención puede basarse en varias combinaciones de clases magistrales, seminarios, trabajos individuales o de grupo, prácticas, tesinas, etc. Esa convergencia de títulos es la parte más emblemática y visible del conjunto del proceso, en el que tienen cabida, sin embargo, varias otras cuestiones que persiguen mejorar el sistema universitario.

Es evidente que no todos los países van a poder acabar el proceso en los plazos previstos: de los grandes países que firmaron la Declaración de Bolonia ya en 1999, España es quizá el país que ha acumulado más retrasos y sufrido más dificultades, como bien lo señala el reciente informe de la OCDE sobre el estado de la educación superior española. Esto se debe a causas que se pueden analizar y explicar, pero también solucionar:

1) Deficiente información y poca implicación del Ministerio. No ha llegado un mensaje claro, y cuando se han realizado protestas, etc., el Ministerio ha sido incapaz de dar respuestas claras y de tomar iniciativas.

2) Se ha oído mucho más el mensaje de los contrarios a Bolonia. Aun cuando es cierto que una mentira, por muchas veces que se repita, nunca será verdad, se han aceptado como naturales muchas presuposiciones sobre el proceso que son, sencillamente, falsas.

3) Se han mezclado, sin solución de continuidad, y sin aclarar los problemas que ello genera, tres niveles de actuación radicalmente diferentes entre sí:
a. Están, por un lado, los acuerdos políticos que se han ido tomando en las reuniones bienales (en realidad, Bolonia es esto), las recomendaciones (no acuerdos) para la modernización de las universidades en la Unión Europea (como parte de la llamada Estrategia de Lisboa por la Europa del Conocimiento), y las sugerencias sobre la definición de los currículos en términos de “competencias”, “habilidades” y “destrezas” en el marco del Proyecto TUNING. Conviene distinguir bien los distintos marcos de actuación en este primer nivel.
b. Las adaptaciones y decisiones que, al amparo del proceso de Bolonia, ha ido tomando cada país: los principios estratégicos (y flexibles) acordados a nivel europeo se han convertido en reglas obligatorias para todos y medidas burocráticas que han escondido el espíritu y los objetivos profundos del proceso.
c. Las decisiones que ha ido tomando cada universidad, en general de buena fe, con la intención de mejorar el servicio universitario prestado a la sociedad, pero a veces con la intención de que no funcionen las reformas y queden así salvaguardados los intereses particulares o colectivos del status quo actual.

En general, se han mezclado estos tres niveles sin proporcionar las explicaciones adecuadas y haciéndolas aparecer como si fuesen consecuencias lógicas del proceso de cambio. Lo cierto es que hay un desconocimiento bastante generalizado sobre el tema de Bolonia y, más profundamente, del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y de sus implicaciones estratégicas y prácticas para España, sus universidades y sus estudiantes.

La investigación pretende aclarar algunas cuestiones básicas, tanto sobre el proceso como sobre sus razones, sus implicaciones y las consecuencias que pueda tener al final su cumplimiento o fracaso. El nuevo modelo resultante del proceso será comparado con otros existentes, ya que una de las razones de fondo del proceso se refiere a la necesidad de fomentar la competitividad universitaria a nivel mundial.

Se ha establecido como fecha de terminación de esta investigación el año 2010. A continuación se procederá a la celebración de diversos debates con significados especialistas en foros nacionales.

Dirección

PELLO SALABURU
Catedrático de Filología Vasca y Ex Rector de la Universidad del País Vasco

Colaboradores

JOSÉ GINÉS MORA
Visiting Profesor. Centre for Higher Education Studies, Institute of Education University of London

GUY HAUG
Miembro de la Comisión Nacional de Acreditación (Aneca). Asesor de la Universidad Politécnica de Valencia. Doctor Honoris Causa por HETAC (Irlanda)



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Ultima modificación: 07-04-2010

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